Cómo se adapta el cerebro a un trasplante de mano

2018-01-26 - BRAZO

tekcrispy.com

Aunque conceptualmente son similares a los trasplantes de corazón, pulmón y riñón, los trasplantes de mano presentan desafíos excepcionales. Cuando una persona pierde una mano, los nervios que controlan la sensación y el movimiento se cortan, lo que provoca una pérdida de la estimulación en las áreas sensoriales y de movimiento del cerebro, haciendo que reorganicen sus funciones.

Poder determinar que estos cambios de reorganización funcional sean reversibles en el cerebro adulto es un atributo de gran relevancia para la neurorrehabilitación. En este contexto, un grupo de científicos realizó un estudio que muestra que las regiones cerebrales de mayor nivel pueden compensar los cambios de reorganización en las áreas del cerebro responsables de la sensación y el movimiento de la mano.

Para que un procedimiento de trasplante de mano sea exitoso, el cerebro que se ha reorganizado después del trauma, debe volver a aprender cómo sentir y controlar los movimientos voluntarios de la nueva mano.

En esta investigación, los científicos estudiaron a una víctima de trauma que había perdido su mano no dominante por una lesión de aplastamiento a la edad de 23 años. El paciente se sometió al procedimiento de trasplante más de una década después de sufrido el trauma y básicamente su cerebro tuvo que “volver a aprender” percepción sensorial y movimientos básicos, como alcanzar un objeto y poder agarrarlo.

De acuerdo a lo planificado, luego del procedimiento quirúrgico, el paciente entró en una fase de rehabilitación que incluía una serie de ejercicios de alcance y agarre. A fin de observar cómo las áreas sensoriomotoras en ambos lados del cerebro reaccionaban a estas tareas, los especialistas monitorearon estas regiones cerebrales utilizando resonancia magnética funcional (fMRI).

Los investigadores encontraron que a los 26 y 41 meses después de la cirugía, el paciente mostraba mejoras importantes en la función de la mano, las cuales se vieron acompañadas de algunas sorprendentes adaptaciones en el cerebro.

Los resultados del estudio sugieren que incluso en el cerebro de mediana edad, cuando se proporciona la estimulación adecuada, las áreas sensoriomotoras pueden compensar los cambios de reorganización producto de la lesión.

El Dr. Scott Frey, del Departamento de Ciencias Psicológicas en la Facultad de Medicina de la Universidad de Missouri y autor principal de la investigación, explica:

Si bien las áreas involucradas en las funciones sensoriales y motoras básicas exhibían cambios persistentes relacionados con la amputación, las regiones de mayor nivel que generalmente controlan el alcance y el agarre, en realidad asumieron nuevamente sus funciones anteriores.

En referencia a los resultados observados, los autores del estudio señalan que esta nueva perspectiva, puede tener amplias implicaciones sobre cómo enfrentar el desafío de la neurorrehabilitación en una variedad de condiciones.

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