Ecuador concede la nacionalidad a Assange tras pasar casi seis años recluido en la Embajada de Londres

abc.es

Julian Assange, el fundador de WikiLeaks, asilado en la Embajada del Ecuador en Londres desde agosto de 2012, tiene cédula de identidad ecuatoriana. En el Registro Civil su nombre consta con el número 1729926483 y su residencia está en una parroquia urbana de Quito. También figura en la base de datos del Servicio de Rentas Internas (SRI).

La noticia, que se conoció en la mañana de este miércooles, causó revuelo en Ecuador y más tarde provocó indignación al conocerse que el Ministerio de Relaciones Exteriores -Cancillería- habría pretendido asignarle una función como diplomático, a fin de que se haga acreedor a los privilegios de inmunidad y así evitar ser arrestado al abandonar la Embajada en Londres. Fuentes cercanas al caso daban cuenta de que el Reino Unido no habría aceptado esa designación como personal diplomático.

Horas después asomó en las redes sociales la imagen del comunicado con la respuesta que habría dado el Foreign Office al Gobierno de Ecuador, fechado el 21 de diciembre de 2017: «El Directorio de Protocolo desea informar a la Embajada que, a la luz de las circunstancias de la presencia del señor Julian Assange en el Reino Unido, el Foreign Office no considera al señor Assange como un miembro aceptable de esa misión diplomática y, por tanto, el Directorio queda sin otra alternativa que negarse a reconocer al señor Assange como tal».

La Cancillería ecuatoriana emitió un comunicado en el que afirma que no responderá «a rumores ni información distorsionada o descontextualizada sobre este caso». Nada menciona sobre la entrega de la cédula de identidad ni, mucho menos, sobre la pretensión de hacer de Assange un funcionario de la diplomacia ecuatoriana. Sí lo hizo en cambio el propio Assange, quien en su cuenta de Twitter publicó una foto suya vistiendo la camiseta de la selección ecuatoriana de fútbol que, aunque es de tiempo atrás, la acompañó con un icono de un reloj de arena, lo que fue interpretado como que esperaba una pronta salida a su situación.

Todo esto ocurre después de que la víspera la canciller, María Fernanda Espinosa, revelara a los medios internacionales con los que se reunió que el Gobierno ecuatoriano analiza la posibilidad de que un tercer país o una personalidad medie en la búsqueda de una solución definitiva al caso de Julian Assange de cuya situación dijo es «humanamente insostenible».

También reveló que están en permanente diálogo con el Gobierno del Reino Unido, país con el que mantienen las mejores relaciones de amistad y cooperación, «explorando varias opciones». Y reiteró que «somos un país defensor de los derechos humanos».

No puede ser diplomático

La pretensión de acreditar a Julian Assange como diplomático ecuatoriano en Londres rompe con todo precedente en la forma en que se manejan las relaciones diplomáticas entre los estados, coincidieron varios diplomáticos consultados por ABC, quienes no ocultaron su extrañeza por el proceder de la Cancillería ecuatoriana.

«Se trata de un asilado que tiene que responder ante la justicia del Reino Unido por violar su libertad condicional», comentó a este diario Grace Jaramillo, profesora de Derecho Internacional. Para ella, alguien que viola la ley del país huésped no puede ser acreditado como diplomático, aun en el caso de que se hubiera nacionalizado ecuatoriano.

Para la experta, la pretensión de Ecuador «necesariamente iba a ser rechazada por el Foreign Office, que tampoco ha cambiado de posición desde el inicio para no dejar sentado ningún precedente que pueda ser utilizado en las cortes británicas o europeas en el futuro».

El hacker Julian Assange ha sido un huésped incómodo para Ecuador desde que llegó a la Embajada en Londres, violando su libertad condicional tras un largo proceso después de publicar en el portal WikiLeaks información clasificada de varios países, sobre todo de Estados Unidos, por lo que Assange ha repetido que teme ser extraditado a ese país.Fue el Gobierno de Rafael Correa (2007-2017) el que le otorgó asilo político.

Desde la sede ecuatoriana en Londres, Assange ha hecho activismo político difundiendo información reservada de la campaña presidencial de Hillary Clinton y hasta participando como candidato a diputado en Australia, su país natal. Últimamente se involucró con los independentistas catalanes, a algunos de cuyos activistas recibió en su asilo, lo que mereció la protesta del Gobierno español que pidió a su par ecuatoriano detener al hacker. En ese contexto, Assange firmó un documento en el que se comprometió a no intervenir más en la política interna de los países amigos de Ecuador, según reveló a ABC el propio presiente ecuatoriano, Lenín Moreno.