El gobierno de AMLO impulsará una Ley de Voluntad Anticipada en todo el país

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CIUDAD DE MÉXICO

La Ley de Voluntad Anticipada, que permite a enfermos terminales decidir si continuar o no con tratamientos para prolongar su vida, podría ser una realidad a nivel nacional en el gobierno que encabezará Andrés Manuel López Obrador.

La ministra en retiro Olga Sánchez Cordero, propuesta para encabezar la Secretaría de Gobernación, anunció que se impulsará una reforma a los códigos civiles de los estados para extender dicha legislación a los habitantes de todo el país.

“Se promoverá en todo el territorio la Ley de Voluntad Anticipada, y en todas las entidades federativas que aún no cuenten con ella se promoverán reformas en los códigos civiles para consagrar el derecho a una muerte digna”, dijo Sánchez Cordero durante una reunión con jueces y magistrados en el Colegio de Notarios de la Ciudad de México.

¿Qué es la Ley de Voluntad Anticipada?

En la Ciudad de México, la Ley de Voluntad Anticipada es vigente desde enero de 2008 y permite a los enfermos terminales expresar su decisión para someterse o no a tratamientos que permitan prolongar su vida.

Consiste en un documento, el cual puede ser suscrito por el enfermo ante Notario Público, personal de salud y dos testigos que puedan velar por el cumplimiento de la voluntad del paciente.

En la nueva Constitución de la Ciudad de México el derecho a una muerte digna quedó establecido en el artículo 6.

¿Dónde es vigente?

Además de la Ciudad de México, otros 10 estados cuentan con legislaciones que regulan la voluntad anticipada: Aguascalientes, Coahuila, Chihuahua, Colima, Estado de México, Guanajuato, Hidalgo, Guerrero, Michoacán y Nayarit.

¿Qué piensan los mexicanos?

De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional Sobre Muerte Digna 2016 que elaboró la organización Por el Derecho a Morir con Dignidad, 68.3% de los mexicanos están a favor de adelantar la muerte cuando una persona se encuentra en fase terminal de una enfermedad. El resto, 31.7% se manifestó en contra.

Entre las opiniones expresadas por algunos de los consultados para dicho estudio se manifiesta que el paciente tiene derecho a decidir sobre su vida si con ello evita prolongar el sufrimiento causado por la enfermendad que padece.

Con información de EFE