La sangrienta historia del primer peso en México

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“La historia la escriben los vencedores” escribió George Orwell en su novela 1984. En el caso de la conquista mexicana, no queda claro quién ganó, o si en realidad la Independencia, ocurrió en forma, -ni tampoco queda claro para quién-, es un tema que genera constantes debates en los círculos especializados, a los que no pretendo ni creo pertenecer.

Sin embargo, con esa antesala, el análisis de la llegada del peso, como moneda y sistema económico a México, (antes Nueva España), sufrió una introducción complicada.

Como lo señala el Banco de México en su documento: “Historia de la moneda y el billete en México”, durante la tercera década del siglo XVI, se introdujo, de mano de los conquistadores españoles, la primera moneda “mexicana”.

Hasta antes, durante siglos los mesoamericanos habían utilizado como tipo de cambio el cacao, cuentas de jade, mantas de algodón, entre otros objetos. Los habitantes de esas culturas utilizaban el autoconsumo como principal sistema de gestión, y con los excedentes se acostumbraba la comercialización en mercados tipo tianguis.

Cuando los españoles llegaron a México, acostumbrados al comercio a través de un sistema monetario, emplearon durante los primeros años las monedas que traían de Europa. Ese mismo periodo (1519 a 1521) es conocido en la historia nacional como “La Conquista”, un suceso que resume un cambio drástico y terrible para los habitantes de esta zona geográfica, y que influyó en cambios mediante diversos frentes.

Fue una ocupación sangrienta en lo religioso, geográfico, político y por supuesto, también en lo económico.

La región era rica en recursos, incluso materiales y metales preciosos, oro, plata y bronce abundaban y fueron empleados para fabricar lo que fueron las primeras monedas en la Nueva España.

Utilizando una aleación de oro y cobre se fundieron unos discos llamados pesos de tepuzque, de hecho, de ahí surge el nombre de la moneda nacional, literalmente su peso correspondía al mismo de los castellanos, la moneda utilizada en España en ese entonces.

En especial, lo ocurrido en Mesoamérica es uno de los sucesos más sangrientos en materia de ocupación en la historia. No hay qué culpar completamente a los españoles, pues también interfirieron otros pueblos circundantes a la derrota de Tenochtitlán.

Peso de Tepuzque

Cuando los europeos encontraron territorios ricos en recursos coloniales, la explotación de los mismos cambió las perspectivas de lo que se podía lograr en un territorio ajeno.

Dejar atrás un sistema comercial arraigado durante siglos no fue sencillo, incluso para los pueblos que tuvieron que enfrentar por todos los frentes la lenta conquista de sus costumbres. De hecho, se tienen registros del uso del cacao como tipo de cambio en el sureste de México hasta comienzos del siglo XX.

Resalta el lento proceso de cambio que afectó a los pueblos mesoamericanos al enfrentarse a una visión distinta del mundo, que se impuso a su historia y cultura. Esta moneda de oro y cobre fue rechazada por muchos indígenas, al considerarla una estafa, sin embargo, la resistencia -por todos los frentes- poco a poco perdió resistencia.

El sistema monetario terminó imponiéndose, en 1535 se creó la primera Casa de Moneda de México, el mismo año que se estableció el Virreinato de la Nueva España, con el Virrey, Don Antonio de Mendoza a la cabeza.

Banxico fecha el comienzo de la acuñación de las primeras monedas en México en el año 1536, la acuñación de los primeros reales (conocidos como monedas de Carlos y Juana, y posteriores), fueron alimentadas por los ricos yacimientos en metales preciosos encontrados en las tierras de México.